Cuando finalmente se decide usar moqueta, ya no hay vuelta atrás: sus beneficios terminan por conquistar a toda la familia. Pero las prestaciones de este revestimiento textil (protección del parqué, filtrado del polvo y los pólenes, aislante del ruido, etcétera) varían en función del tipo de moqueta para suelo elegida.
La instalación de moquetas en Madrid desempeña un rol tanto estético como funcional en viviendas y oficinas. Sorprende en primer lugar por su blandura y suavidad al tacto y por su efecto amortiguador de las caídas, las vibraciones y los impactos directos. Sin embargo, este producto cuenta con infinidad de diseños, y cada uno ofrece cualidades únicas. Así pues, ¿qué tipo de moquetas podemos encontrar en el mercado?
Tipos de moquetas para suelos en función de la textura
Bucle
Las moquetas de bucle o loop pile se distinguen del resto en su estructura compacta y la textura anillada, curvada o de lazo que muestran sus fibras. Aunque estas permanecen sin cortar, su longitud no permite que se marquen las pisadas, y dado que las partículas del polvo y la suciedad no se infiltran entre sus pelos, son fáciles y rápidas de limpiar en el día a día. Por otra parte, esta clase de moqueta para suelos posee una resistencia elevada a las rozaduras y el uso continuado.
Punzonada
En la moqueta punzonada o needlepunch, un conjunto de fibras sintéticas como la poliamina se entrelazan y compactan mediante un proceso mecánico. Es económica, segura y resistente a niveles extremos, al punto de ostentar la clasificación BFL-S1N por sus propiedades retardantes del fuego y su baja emisión de humo en caso de incendio. Comercialmente, es más conocida como moqueta ferial, lo cual habla favorablemente de su popularidad en congresos, exposiciones y otros eventos similares.
Cortado
La moqueta al corte o cut pile es un revestimiento textil que se distingue de los anteriores en los rulos o bucles terminados en punta de su parte superior. Este acabado transmite una imagen sofisticada a la par que cómoda, a diferencia de las moquetas para suelos de madera de tipo saxony, dotadas de una fibra más larga y refinada, idónea para dormitorios y salones, no tanto para recepciones y zonas con mucho tránsito.
Tipos de moquetas para suelos en función del material
Fibra vegetal
La fibra vegetal ha experimentado un boom en los últimos años por su calidez y sostenibilidad. Materiales como el bambú, el yute, el sisal, la cáscara de coco y hasta las algas (seagrass) pasan por su mejor momento en el sector del hogar y la decoración. Las moquetas para suelos interiores diseñadas con estas fibras están indicadas para personas alérgicas o con patologías respiratorias gracias a su transpirabilidad y capacidad para regular la humedad.
Fibra sintética
Las moquetas desarrolladas con fibra sintética son más económicas, resistentes y fáciles de higienizar, además de brindar prestaciones adaptadas a ciertos entornos. La poliamida, por ejemplo, posee una adherencia superior y recupera su forma con mayor rapidez que otros materiales, siendo el tipo de moqueta para escaleras y descansillos más demandado. Asimismo, se comercializan productos de nailon, poliéster o polipropileno, con beneficios y aplicaciones de lo más variadas.
Fibra natural
La fibra natural engloba, en este contexto, materiales como la lana, el algodón y sus combinaciones con el sisal y otros derivados de plantas. Una de las principales características de estas moquetas es la protección térmica. En climas fríos y húmedos, este revestimiento textil contribuye a aislar del frío y preservar el confort térmico de la vivienda. Como desventajas, pueden citarse su sensibilidad a la humedad o su propensión a acumular electricidad estática.
Vinílicas
Las moquetas de vinilo tejido se fabrican con poliéster y PVC reproduciendo fielmente la apariencia de los textiles naturales. Su prolongada vida útil y tolerancia al desgaste son las mayores virtudes de esta solución, que a diferencia de la lana y otros materiales no permite que los ácaros se concentren en sus fibras. Gracias a su impermeabilidad, estas moquetas pueden fregarse con agua y jabón neutro sin temor a deteriorarlas.
