Instalaciones de suelos

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Ir al gimnasio es uno de los hábitos más arraigados entre los españoles. El 30% de nuestra población se ejercita regularmente en estos locales dedicados al fitness y el acondicionamiento físico, según la ‘Encuesta de Hábitos Deportivos’ del CSD. Parte de su éxito reside en la altísima seguridad que supone ponerse en forma en estos establecimientos en comparación con el deporte al aire libre, un beneficio atribuible en parte a la elección del suelo para vestuarios deportivos y gimnasios.

En gimnasios e instalaciones deportivas, el pavimento es mucho más que una superficie decorativa. Instalar el suelo adecuado ayuda a amortiguar los impactos y caídas, proteger las articulaciones, absorber el ruido y las vibraciones o preservar la integridad del equipamiento y las máquinas, entre otras funciones.

Características como la resistencia mecánica, la estabilidad o el antideslizamiento son fundamentales en suelos para gimnasios. Los instaladores profesionales del sector también subrayan la conveniencia de ciertos materiales (vinilo, caucho, etc.) y la importancia de su mantenimiento en el día a día.

Claves para elegir suelos para gimnasios y vestuarios deportivos

Resistente, antideslizante y reductor de impactos

El riesgo de lesión y accidente es mínimo en cualquier gym, y la calidad del suelo deportivo es uno de sus responsables directos. Está demostrado que un buen coeficiente de fricción minimiza las caídas y potencia el rendimiento general. La tolerancia a la torsión y deformación también marcan la diferencia, ya que ejercicios como el lanzamiento del balón medicinal ponen a prueba la resistencia de estas superficies.

En la ‘radiografía’ de los mejores suelos para gimnasios destacan otras prestaciones, como la baja porosidad, esencial para prevenir la proliferación de hongos y bacterias.

PVC, caucho y otros materiales compatibles

Al momento de seleccionar el material más apropiado, los expertos recomiendan considerar las necesidades del área del gimnasio donde se instalará el nuevo suelo. Las propiedades idóneas en la zona de cardio o fuerza no coinciden con las requeridas en los vestuarios, por ejemplo.

De todas las opciones disponibles, el policloruro de vinilo (PVC) se ha convertido en una de las más versátiles y populares del mercado. Se trata de un producto con núcleo de polímero que posee cualidades antibacterianas, una impermeabilidad notable y un punto óptimo de fricción. Sobresale por su estructura elástica, capaz de absorber impactos, y un elevado confort térmico, ideal para los ejercicios que se desarrollan en contacto con el pavimento.

Por todo lo anterior, existe una alta demanda de suelos de PVC y vinilo en distintos mercados, no solo en el mundo del fitness y el gimnasio. Alternativamente, la goma EVA, el caucho SBR o el gres porcelánico son tipos de suelo para gimnasio con prestaciones útiles para estos espacios deportivos.

Uniformidad frente a modularidad

¿Suelo modular tipo puzle o en rollo? Esta disyuntiva mantiene en jaque a la mayor parte de los especialistas en diseño y reforma de gimnasios. Sopesar los pros y contras de cada solución es una excelente forma de decidirse.

Primeramente, el formato en rollo garantiza un pavimento continuo, de estética más profesional y capaz de resistir mejor los golpes y el arrastre de máquinas pesadas. Su particular talón de Aquiles se presenta cuando debe renovarse. Incluso una rotura, desgarro o marca de presión aislada obliga a sustituir grandes superficies. Este problema está ausente en los suelos modulares, cuyas losetas encastrables son fáciles de reemplazar sin afectar al conjunto. Por contra, la mayor cantidad de juntas visibles aumenta la dificultad de mantener el suelo limpio y en buen estado.

Mantenimiento y limpieza fáciles

Las superficies impermeables, escasamente porosas y poco texturizadas simplifican la limpieza de suelos antideslizantes para vestuarios. Por un lado, deben evitarse las juntas en este tipo de pavimentos, por su tendencia a convertirse en refugio de humedades. Cuanto más lisa y uniforme es la superficie, más fácil resulta eliminar el polvo y la suciedad.

Por su elevada porosidad, los materiales absorbentes no deberían ser bienvenidos en un gimnasio. El sudor y otros líquidos producen salpicaduras que echan a perder la madera natural, las alfombras textiles y otras soluciones poco aconsejables en este entorno.

Subestimar este apartado encarece el mantenimiento del suelo y reduce la utilidad económica del gimnasio, afectando negativamente a su capacidad para sobrevivir en el sector del fitness.

Autor

  • Especialista en instalación de suelos vinílicos SPC y tarimas flotantes, con más de 12 años de experiencia en reformas de viviendas y espacios comerciales. Ha participado en cientos de instalaciones reales, asesorando a clientes en la elección del suelo más adecuado según uso, soporte y condiciones de cada vivienda. Sus artículos se basan en experiencia práctica de obra, no en catálogos, y están orientados a ayudar a tomar decisiones informadas y evitar errores comunes en la instalación de suelos.

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